FANDOM


TLoS Cap.1

Era un día como otro cualquiera en el Rancho Romani. Un chico de 10 años llamado Sergio trabajaba día a día llevando cajas, ordeñando vacas, repartirndo leche en Ciudad Reloj, etc... junto a Cremia y Romani.

Cremia: ¡Buenos días, chicos!

Romani y Sergio: ¡Buenos días!

Romani: ¿Dónde estabas, hermana? Me tenías preocupada.

Cremia: Lo siento, he ido a Ciudad Reloj a por un regalo para Sergio.

Sergio: ¿Para mí?

Cremia: Exacto (Sacando el regalo). Aquí tienes, considéralo como una recompensa por tanto esfuerzo.

Sergio lo abrió. Dentro había una espada.

Sergio: ¡Es una espada, y además tiene dos filos!

Cremia: Si, ya casi no quedan espadas como esa.

Romani: ¿A que es genial? Ahora podrás practicar para ser un gran espadachín.

Sergio: Ya lo creo. Muchas gracias, Cremia.

Cremia: No hay de qué :)

Sergio: ¿Me dejas practicar con ella?

Cremia: Está bien, pero no te alejes mucho.

Sergio se fue a practicar al fondo del rancho.

Al día siguiente éste se fue a la ciudad a ganarse unas cuantas rupias haciendo trabajos. Mientras, en el rancho...

Romani: Uf, cómo cansa esto de ordeñar.

Cremia: Tómate un descanso, ya sigo yo con el resto.

Romani: Gracias, hermana.

Romani se dirigía a la casa, pero...

???: Chica, espera un momento.

Romani: ¿Quién eres tú?

???: Me llamo Dark Sergio y soy la contraparte oscura de tu hermano. ¿Podrías decirme adónde ha ido?

Romani: ¿Y por qué lo quieres saber?

Dark Sergio: Da igual, tú dímelo.

Romani: No te lo diré, estoy segura de que no tienes buenas intenciones.

Cremia oye la discusión y se acerca.

Cremia: ¿Qué está pasando aquí?

Romani: Este chico se llama Dark Sergio. Dice ser la contraparte oscura de Sergio y le está buscando. No sé para qué, pero seguro que es para algo malo.

Cremia (mirando a Dark Sergio): Lo siento, pero no te diremos dónde está. >:(

Dark Sergio: No me obliguéis a hacer algo que no quiero. Os lo estoy preguntando amablemente.

Romani: Tú le estás buscando para hacerle daño, y no pensamos permitirlo.

Dark Sergio: No quería hacer esto, pero no me dejáis otra opción.

Dark Sergio chasqueó los dedos y debajo de Romani apareció un charco oscuro en el que empezó a hundirse.

Cremia: ¡Romani!

Romani: ¡Hermana!

Cremia intentó sacar a Romani del charco tirando de ella, pero no lo consiguió.

Dark Sergio: Puedes tirar todo lo que quieras, jamás conseguirás sacarla... salvo que me digáis dónde está Sergio.

Cremia: Da igual lo pesado que te pongas, no te lo diremos.

Dark Sergio: Lo siento, pero se me ha acabado la paciencia.

Dark Sergio volvió a chasquear los dedos y Romani siguió hundiéndose.

Romani: ¡Hermanaaaaaa!

Cremia: ¡¡¡Romani!!!

Romani se hundió del todo y el charco oscuro desapareció.

Cremia (enfadada y empezando a llorar): ¡¿Qué has hecho?!

Dark Sergio: Tranquila, no la he matado, sólo la he llevado a otro sitio. Ah, y dile a Sergio que le espero en el Templo del Gran Pantano.

Dark Sergio chasqueó los dedos y desapareció entre la oscuridad. Inmediatamente Cremia se arrodilló y comenzó a llorar desconsoladamente.

Mientras tanto, con Sergio...

Sergio: Qué bien sienta ganar rupias trabajando :)

Pero cuando llegó al rancho vio a Cremia llorando.

Sergio: ¡Cremia!

Cremia: ¡Sergio, ha sido horrible!

Sergio: ¿Qué ha pasado, Cremia?

Cremia: Ha venido un tipo muy parecido a ti buscándote. Romani y yo pensamos que quería hacerte daño y no le dijimos que estabas en Ciudad Reloj para protegerte, pero se la ha llevado.

Sergio: ¿Y sabes hacia dónde fueron?

Cremia: Si. Están en el Gran Pantano.

Sergio: ¿El Gran Pantano?

Cremia: Si, eso dijo aquel tipo.

Sergio: Espera aquí, enseguida vuelvo.

Sergio entró en la casa y salió de ella con la espada que Cremia le regaló en la espalda.

Sergio: Iré a rescatar a tu hermana.

Cremia: ¿De verdad? ¿Harías eso por mí?

Sergio: Por supuesto. Puede que no sea muy bueno manejando la espada, pero tampoco pienso quedarme de brazos cruzados viéndote sufrir.

Cremia (abrazándole y llorando más): ¡Muchas gracias, eres un cielo!

Sergio: No hay de qué, pero mejor dámelas cuando traiga a tu hermana.

Cremia (secándose las lágrimas y sacando algo): Ten, necesitarás esto.

Sergio: ¿Un arco?

Cremia: Si, lo estuve fabricando estos días. Pienso que te será muy útil.

Sergio: Gracias. Y anímate, ya verás como traigo a Romani de vuelta.

Y después de decir esto, Sergio se fue corriendo.

Cremia: ¡Ten cuidado!

Sergio salió del rancho y de repente chocó con alguien.

Continuará...

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.