FANDOM


TLoS Cap.24

Al día siguiente...

Teodora: Tenéis tiempo de hacer lo que queráis hasta esta noche. Quedaremos en el barco.

Sergio: De acuerdo, hasta luego.

Sergio y Sherlyn se alejaron del barco e intentaron decidir qué hacer.

Sherlyn: ¿Se te ocurre qué podríamos hacer? Porque a mí no.

Sergio: Voy a entrenar con la espada. Luego ya veremos qué hacemos por la tarde.

Sherlyn: De acuerdo.

Sergio: Por cierto, ¿es verdad que hay una cueva por aquí?

Sherlyn: No lo sé, fue lo primero que se me ocurrió.

Sergio: ¿Hablas en serio?

Sherlyn: Completamente.

Sergio estuvo toda la mañana entrenando movimientos de espada. Por la tarde él y Sherlyn estuvieron dando una vuelta por toda la zona del Océano Zora. Cuando llegó la noche...

Teodora: Hola chicos, llegáis a tiempo.

Sergio: ¿Ha llegado ya tu ayudante?

Teodora: Sí, por ahí viene.

???: Hola Dora. ¿En qué puedo ayudarte?

Teodora: Este es mi ayudante, se llama Mikau.

Sergio y Sherlyn se quedaron muy sorprendidos.

Sherlyn: ¿Mikau es tu ayudante?

Mikau: Volvemos a encontrarnos. ¿Qué hacéis por aquí?

Teodora: ¿Os conocéis?

Sergio: Si, él fue quien me recomendó mejorar mi espada.

Sherlyn: ¡Y yo soy su mayor fan!

Teodora: Mikau, ¿está todo listo para partir?

Mikau: Si.

Teodora: Bien, pues allá vamos.

Teodora dio media vuelta al barco y empezaron a navegar hacia la cueva. De camino...

Sergio: Dora, ¿puedo preguntarte algo?

Teodora: Por supuesto. ¿De qué se trata?

Sergio: ¿Sabes por qué esos piratas se convierten en esqueletos a la luz de la luna?

Teodora: Por una maldición.

Sherlyn: ¿Una maldición?

Teodora: Si. Hace poco apareció un cangrejo muy grande en el Templo del Océano Zora y desde entonces aparecen piratas por la noche en la costa.

Sherlyn: ¿Y cómo podemos deshacer esa maldición?

Teodora: La única manera de anularla es derrotando al cangrejo.

Mikau: Lo malo es que no se sabe dónde está el templo, pero en la cueva a la que vamos hay un mapa que indica dónde está.

Sergio: Bueno, nos vamos al camarote a descansar.

Mikau: De acuerdo, ya os avisaremos cuando lleguemos o por si hay algún problema.

Sergio: Vale.

Sergio y Sherlyn se metieron en el camarote y hablaron sobre la aventura.

Sherlyn: Sergio, ¿estás bien?

Sergio: Si, estaba pensando en mis hermanas. Ojalá acabe todo esto pronto para estar más con ellas, porque desde que salvé a Romani apenas las he visto.

Sherlyn: No te preocupes, es normal que las eches de menos. Ya verás cómo esto termina pronto y estás de nuevo con ellas.

Sergio: Gracias. Por cierto, ¿tú te imaginabas que Mikau era el ayudante de Dora?

Sherlyn: Para nada. No te lo imaginabas tú, me lo iba a imaginar yo.

Teodora: ¡Corre Sergio, sube a ayudarnos!

Sergio: ¿Qué pasará arriba?

Sherlyn: ¿Un abordaje, tal vez?

Sergio y Sherlyn subieron a cubierta y vieron que había tres Piratas Esqueleto con dos hachas cada uno.

Sergio: ¡Los piratas!

Teodora: Vamos a por ellos.

Uno de los piratas intentó atacar a Sergio, pero éste lo esquivó, le dio cuatro espadazos y le derrotó. Teodora derrotó a otro con mucha facilidad gracias a sus dos espadas. Mikau derrotó al último con ocho golpes rápidos con sus aletas.

Teodora: Vamos a los cañones, tenemos que derribar su barco.

Sergio, Teodora y Mikau dispararon los cañones y lograron derribar el barco.

Pirata: ¡Os acordaréis de esto!

Los piratas se hundieron y Teodora se dirigió hacia el timón.

Teodora: Bueno, ya podemos seguir.

Sergio: Nosotros volvemos al camarote a seguir descansando.

Teodora: De acuerdo.

Un rato después...

Teodora: ¡Sergio, ya hemos llegado!

Sergio salió a cubierta y vio una cueva.

Sergio: ¿Aquí está el tesoro?

Teodora: Así es. Iré yo sola.

Sergio: ¿Qué? ¿Y si te pasa algo?

Teodora: No te preocupes, con dos espadas puedo defenderme.

Sergio: Pero... está bien, pero si algo te pasara yo chasquearé los dedos. Entonces cierra los ojos y sal corriendo.

Teodora: No acabo de entenderlo, pero vale. Nos vemos dentro de un rato.

Sergio: Vale, hasta luego.

Continuará...