FANDOM


TLoS2 Cap.21

Roxas se acercó a Sergio y le atacó con su Llave Espada, pero el guardián del Templo Goron le detuvo con sus garras de metal.

Roxas: ¿Qué?

Guardián del Templo Goron: No te dejaré acercarte a ese chico. Lucha contra mí.

Roxas y el guardián del Templo Goron comenzaron a luchar. Poco después...

Guardiana del Templo Kokiri: ¡Ahora, vámonos!

La guardiana del Templo Kokiri cogió a Sergio y ésta echó a volar. Mientras, Roxas chocó su Llave Espada con una de las garras de metal del guardián del Templo Goron y ambos se separaron.

Guardián del Templo Goron: Aquí termina nuestra pelea.

Roxas: ¿Cómo?

Guardián del Templo Goron: ¡Fuerza de Gea!

Roxas saltó y lanzó su Llave Espada contra el ataque, provocando una explosión. Cuando el humo desapareció vio que el guardián no estaba.

Roxas: ¿Pero dónde...?

Miró hacia atrás y vio que estaban fuera del castillo.

Roxas: ¡Escuchadme! ¡Más os vale tener cuidado a partir de ahora!

Sergio: Gracias a los dos por salvarme.

Guardiana del Templo Kokiri: No hay de qué.

Guardián del Templo Goron: ¿Dónde quieres que te dejemos?

Sergio: En la antigua casa de Impa. Estoy viviendo temporalmente allí.

Guardiana del Templo Kokiri: Está bien.

Los dos guardianes se hicieron invisibles y se dirigieron a Kakariko.

Mientras tanto, en otro lugar...

???: ¿Estás bien, Nelly?

Nelly: No. Sólo de pensar en lo que los Emperadores Oscuros le puedan estar haciendo...

???: Comprendo.¡Ya sé! ¿Y si vamos a buscarle?

Nelly: ¿Eh?

???: Tengo la sensación de que de algún modo se ha salvado.

Nelly: ¿Estás seguro?

???: No, por eso quiero ir a comprobarlo.

Mientras, en Kakariko...

Guardiana del Templo Kokiri: Ya estamos en tu casa.

Guardián del Templo Goron: ¿Quieres que nos quedemos aquí por si acaso aparecen esos tipos?

Sergio: Gracias, pero no hace falta.

Guardiana del Templo Kokiri: Está bien, como quieras. Ya nos vamos.

Sergio: Muchas gracias por salvarme, de verdad.

Guardiana del Templo Kokiri: No hay de qué.

Guardián del Templo Goron: Mucha suerte, cuídate.

Los dos guardianes se fueron y Sergio se tumbó un rato.

Por la tarde...

???: Ya estamos en Kakariko. ¿Por dónde le buscamos?

Nelly: No sé, a mí me da igual.

Estuvieron un rato buscando a Sergio, pero no le encontraron.

Nelly: Nada, no aparece.

???: Espera. ¿Y en la casa de Impa?

Nelly: Es cierto, ahí no hemos mirado. Déjame a mí.

Nelly abrió las ventanas, entró en la casa y vio a Sergio durmiendo. Entonces empezó a llorar.

Nelly: Menos mal que está vivo.

Sergio (despertándose): ¿Pero qué pasa...? ¿Nelly? ¿Eres tú?

Nelly: Sí, soy yo.

Sergio: ¿Pero tú no estabas muerta?

Nelly: No, me salvó alguien en el último momento.

Sergio: A mí me salvaron los guardianes de los templos Kokiri y Goron. De no ser por ellos vete a saber lo que me hubieran hecho los Emperadores Oscuros.

Nelly: Bueno, no pensemos en eso. Lo importante es que al final no nos ha ocurrido nada.

Sergio: Tienes razón.

Un rato después, fuera de la casa...

???: Bueno, no parece que vaya a hacer falta aquí.

Por la noche, en el castillo de los Emperadores Oscuros...

Roxas: Esos guardianes son unos malditos entrometidos. Nadie me hace enfadar y se va de rositas. Cuando les pille...

Axel: Yo creo que deberías olvidarte de ellos y centrarte en el chico y su hada. Parece ser que alguien logró salvarla.

Roxas: ¿¡Qué!?

Roxas pegó un puñetazo a la silla.

Roxas: ¿Qué pasa últimamente? ¿Por qué todo son problemas?

???: ¿Qué hacemos ahora, jefe?

Roxas respiró hondo y se calmó.

Roxas: Hasta ahora nos hemos centrado demasiado en ese chico. Demyx y Lexaeus, buscad la Trifuerza en las áreas que estáis ocupando. Axel y yo buscaremos en el resto de la región de Hyrule.

Lexaeus: ¿Y entonces vamos a dejar en paz a ese chico?

Roxas: Por supuesto que no. Seguramente pasará por el lago o por el desierto. Si aparece, no os cortéis y acabad con él.

Demyx y Lexaeus: Está bien.

Al día siguiente...

Sergio: Buenos días.

Nelly: Buenos días. ¿Listo para ir al Lago Hylia?

Sergio: No, hoy prefiero aprovechar el día para practicar un poco. Tengo que hacerme más fuerte.

Nelly: Bien pensado.

Sergio: ¿Tú conoces algún sitio para practicar?

Nelly: Pues no, la verdad es que no.

Sergio: Entonces iré a practicar a la Pradera de Hyrule.

Nelly: No sé yo si es el mejor sitio. ¿Y si los Emperadores Oscuros te atacan como ayer?

Sergio: Ahora que saben que sabemos que buscan la Trifuerza seguramente la buscarán con más empeño.

Nelly: Sí, pero no creo que nos dejen en paz así por las buenas.

Sergio: Pero en algún sitio tendré que practicar.

Nelly: La Pradera de Hyrule es un sitio ideal para practicar, y no conozco ningún otro por aquí cerca.

Sergio: Entonces está decidido.

Sergio se fue a la Pradera de Hyrule a practicar con la espada para hacerse más fuerte y así poder combatir a los Emperadores Oscuros.

Ese mismo día, por la noche...

Sergio: Bueno, creo que he mejorado algo, pero no sé si será suficiente para vencer a los Emperadores Oscuros.

Nelly: Esperemos que lo sea, por el bien de Hyrule.

Sergio: Cambiando de tema, mañana iremos al Lago Hylia a ver qué está pasando. Lo que nos dijo Andrea me tiene bastante preocupado.

Nelly: ¿Pero tú acaso te creíste lo que dijo esa chica?

Sergio: Por supuesto, noté que sus palabras eran completamente sinceras.

Nelly: Si tú lo dices...

Sergio: ¿Se puede saber qué te pasa con ella?

Nelly: Esa chica no me cae bien. Nunca la perdonaré por lo que nos hizo.

Sergio: Estuvo muy mal lo que hizo, las cosas como son, pero luego vino a pedirnos perdón muy arrepentida.

Nelly: Hay gente que sabe fingir muy bien. ¿Quién te asegura que no lo hizo sólo para quedar bien con nosotros?

Sergio: Ya está bien, Nelly. Mira, entiendo que no quieras perdonarla, pero por lo menos se merece un respeto.

Nelly: ¿Cómo pretendes que la respete si ella no nos respetó a nosotros?

Sergio: De verdad, cuando se te mete algo en la cabeza... Mejor vamos a dormir porque esto no lleva a ninguna parte.

Nelly: Si, va a ser lo mejor. Buenas noches.

Sergio: Buenas noches.

Al día siguiente...

Continuará...