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TLoS2 Cap.34

Sergio se transformó en adulto, transformó el Escudo Hylian en otra Espada Maestra y se fue a por los Umbríos. Empezó a hacer combos a diestro y siniestro, los enlazó con el Sol Naciente y empezó a derrotar Umbríos. Tornado también los derrotó galopando hacia ellos.

Mientras tanto, en el Templo del Tiempo...

Cloud: ¿Dónde se habrá metido ese chico? Está tardando.

Zelda: Tranquilo Cloud, estará a punto de llegar.

???: Asi que al fin te dignas a aparecer, princesa.

Zelda: ¿Quién...?

De repente apareció Roxas.

Zelda: ¡Tú!

Roxas: Me tenías muy preocupado. Temía que en estos seis meses te hubiera pasado algo.

Zelda: Ya, claro...

Roxas: Lo siento mucho, pero vas a tener que venir conmigo.

Zelda: Ya te lo dije hace seis meses, no tengo ni idea de dónde está la Trifuerza.

Roxas se acercó a Zelda, pero Cloud se interpuso y sacó su espada.

Cloud: No des un paso más.

Roxas: ¿Y este rubiales quién se supone qué es?

Cloud: Soy el responsable de la seguridad de la Princesa Zelda.

Roxas: ¿En serio crees que puedes conmigo?

Zelda: Cloud, ten mucho cuidado. Este tipo es muy peligroso.

Cloud: Lo sé, no te preocupes.

Roxas sacó sus dos espadas.

Roxas: Si tan seguro estás de poder derrotarme, inténtalo.

Cloud fue a por Roxas Y viceversa. Ambos se atacaron y quedaron en lados opuestos, pero Cloud cayó derribado.

Zelda: ¡No!

Roxas: Y ahora tú te vienes conmigo.

Roxas abrió un portal oscuro, agarró a Zelda del brazo y se la llevó.

Zelda: ¿Pero qué haces? ¡Suéltame!

Cloud: Suéltala ahora mismo.

Roxas: ¿Y me lo vas a impedir tú en las condiciones en las que estás?

Roxas cruzó el portal con Zelda y éste desapareció.

Cloud: ¡No!

Un rato después, con Sergio y Nelly...

Sergio logró derrotar a todos los Umbríos, pero aparecieron más.

Sergio: Dadme un respiro, por favor.

Los Umbríos iban a atacar, pero un rayo de luz los derrotó.

La segunda Espada Maestra de Sergio volvió a ser el Escudo Hylian y guardó tanto la espada como el escudo.

Sergio: ¿Quién...?

De repente apareció un encapuchado.

???: ¿Estáis bien?

Sergio: Sí.

Nelly: Un segundo, esa voz me suena.

???: Soy exactamente quien te imaginas. Me alegro de volver a verte.

Nelly: Lo mismo digo.

Sergio: ¿Se puede saber de qué os conocéis?

Nelly: Él fue quien me salvó cuando te raptó Roxas.

Sergio: ¿En serio? Muchas gracias.

???: De nada.

Sergio: Y a todo esto, ¿quién es usted?

Nelly: Eso mismo me pregunto yo.

El tipo misterioso se quitó la capucha. Tenía el pelo rubio y los ojos de color naranja.

???: Soy el Rey de Hyrule...o al menos lo era antes de que llegaran los Emperadores Oscuros.

Sergio y Nelly: ¿Qué? ¿Usted es el rey?

Rey de Hyrule: Exacto.

Nelly: Increíble, estoy flipando.

Sergio: ¿Y cómo logró escapar de su castillo?

Rey de Hyrule: La verdad es que no fue fácil.

FLASHBACK

Rey de Hyrule: No, esperad, ¿qué hacéis? ¡Por favor, soltadme!

Los Umbríos intentaron atacar al rey, pero éste estiró sus brazos y los derrotó con un rayo de luz.

Rey de Hyrule: No puedo enfrentarme a ese tipo. Lo más sensato es escapar de aquí.

Mientras el rey escapaba del castillo...

Rey de Hyrule (pensando): Ojalá mi hija esté sana y salva...

FIN DEL FLASHBACK

Rey de Hyrule: En ese momento sólo me importaba escapar del castillo. Sin embargo, no sé qué ha sido de mi hija.

Sergio: ¿Su hija?

Rey de Hyrule: Sí. Se llama Zelda, y es la princesa de este reino. Llevo meses sin saber dónde está.

Nelly: ¿La princesa Zelda? ¡Pero si está viva! ¡La hemos visto con nuestros propios ojos!

Rey de Hyrule: ¿En serio? ¿Y dónde está?

Sergio: Estaba escondida en una de las casas de Kakariko, pero la última vez que hablamos con ella dijo que nos reuniríamos en el Templo del Tiempo.

Rey de Hyrule: No me lo puedo creer, mi hija está viva.

De repente empezaron a aparecer Umbríos.

Sergio: No puede ser. ¿Pero es que no se acaban nunca?

Rey de Hyrule: Vete.

Sergio: ¿Eh?

Rey de Hyrule: Yo defenderé el exterior de la ciudadela. Tú reúnete con mi hija y juntos salvad este reino.

Nelly: ¿Y qué pasa con Tornado?

Rey de Hyrule: No os preocupéis, yo cuidaré de él. ¡Apresuraos!

Sergio: Está bien. Vámonos Nelly, no hay tiempo que perder.

Nelly: Sí.

Sergio y Nelly entraron en la ciudadela.

Continuará...