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TLoS2 Cap.40

De repente apareció un resplandor de luz y Sergio y Nelly aparecieron en lo alto del Castillo de los Emperadores Oscuros.

Sergio: ¿Hemos vuelto?

Nelly: Sí, eso parece.

Zelda: Enhorabuena Sergio, sabía que lo conseguirías.

Cloud: Sí, lo cierto es que yo también creí en tu victoria.

Sergio: Gracias chicos.

Nelly: A todo, me pregunto si los habitantes de Hyrule habrán salido del castillo.

Zelda: ¿Los habitantes de Hyrule? ¿A qué te refieres, Nelly?

Nelly: Pues resulta que Axel y Roxas raptaron a los habitantes de Hyrule mientras tú...

De repente se produjo un temblor y el castillo comenzó a derrumbarse.

Cloud: ¿Qué ha sido eso?

Zelda: El castillo se está derrumbando. ¡Tenemos que irnos de aquí cuanto antes!

Sergio, Nelly y Cloud asintieron y los cuatro se pusieron en marcha. Llegaron al Pasaje de la Ruina y la Creación, pero de repente aparecieron dos Umbríos delante de ellos.

Sergio: No, ahora vosotros no.

Zelda: Lo mejor será que pasemos de ellos. No podemos perder el tiempo.

Cloud: Es cierto. Si nos entretenemos con ellos no llegaremos a la salida.

Sergio: Tenéis razón, chicos.

Los Umbríos atacaron a Sergio, Zelda y Cloud, pero éstos los esquivaron y siguieron avanzando.

Mientras, en el exterior del castillo...

Rubí: ¿Qué está pasando?

Guardián del Templo Goron: El castillo se está viniendo abajo.

Todos: ¿¡Qué!?

Zora: Espero que ese chico logre salir de ahí.

Andrea miró el castillo muy seria y con las manos juntas y los dedos entrelazados.

???: Te gusta, ¿verdad?

Andrea giró la cabeza y vio que se trataba de la guardiana del Templo Kokiri.

Andrea: ¿Eh?

Guardiana del Templo Kokiri: Me refiero a Sergio. ¿Estoy en lo cierto?

Andrea: Sí. Ya sé que soy mayor que él, pero me gusta mucho. No soportaría que le pasara algo.

Guardiana del Templo Kokiri: No te preocupes, Sergio ha superado muchos peligros durante su aventura. Ya verás cómo logra salir de ahí.

Andrea: Esperemos que así sea.

Volviendo al castillo...

Sergio, Nelly, Zelda y Cloud llegaron al Acceso al No Ser. Allí aparecieron dos Umbríos, pero los tres los esquivaron y avanzaron hasta la parte superior del Salón de las Melodías Huecas. Avanzaron al medio y fueron rodeados por fuego.

Sergio: ¿Pero qué...?

Entonces aparecieron tres Umbríos.

Cloud: Me lo imaginaba.

Zelda: ¡Rápido, tenemos que vencerles!

Uno de los Umbríos intentó lanzar por los aires a Sergio de un cabezazo, pero éste lo esquivó y le derrotó de tres espadazos. Otro de ellos se deslizó por el suelo e intentó atacar a Cloud, pero éste lo esquivó y le derrotó. El último Umbrío se elevó un poco y atacó a Zelda con sus brazos, pero ésta lo esquivó, extendió sus brazos hacia delante y de ellos salió un rayo de luz con el que logró derrotarlo. Sin embargo aparecieron tres Asesinos.

Nelly: ¿Más?

Uno de los Asesinos se ocultó en el suelo y atacó a Sergio, pero éste se protegió con el escudo, le sacó a la superficie y le derrotó de tres espadazos. Los otros dos Asesinos salieron a la superficie y tanto Cloud como Zelda los derrotaron. Entonces el fuego que les rodeaba desapareció.

Zelda: ¡Venga, sigamos!

Sergio, Nelly, Cloud y Zelda siguieron avanzando. Pasaron la Senda del No Ser, la parte inferior del Salón de las Melodías Huecas, la Vista Crepuscular y la Ascensión Maldita. Según avanzaban iban apareciendo enemigos, pero los ignoraron. Entonces llegaron a la parte principal del castillo.

Sergio: ¡Vamos, ya casi estamos fuera!

Sergio, Nelly, Cloud y Zelda se dirigían a la salida, pero cuando estaban a punto de salir fueron rodeados por fuego y aparecieron tres Bailarinas.

Sergio: ¡No nos impediréis salir de aquí!

Una de las Bailarinas fue a por Sergio, pero éste la esquivó y la derrotó. Otra de ellas intentó atacar a Cloud, pero éste se protegió con su espada y la derrotó. Zelda derrotó a la última con un rayo de luz y aparecieron dos Enloquecedores.

Cloud: ¿Sólo dos?

Uno de los Enloquecedores atacó a Sergio, pero éste se protegió y le dio seis espadazos. Acto seguido el Enloquecedor saltó y giró como las agujas del reloj, cosa que Sergio aprovechó para hacer el Sol Naciente y vencerlo. El otro se hizo diminuto y dio martillazos en el suelo donde estaban Cloud y Zelda, pero éstos esquivaron el ataque. Cuando el Enloquecedor volvió a su tamaño normal Cloud le dio seis espadazos y Zelda le derrotó de un rayo de luz. Entonces el fuego que les rodeaba despareció.

Nelly: ¡Vamos chicos, ahora o nunca!

Mientras, fuera del castillo...

Andrea: ¡Ey mirad, ya les veo salir!

Sergio, Nelly, Cloud y Zelda lograron salir del castillo a tiempo. Luego todos los presentes contemplaron cómo el mismo se terminó de derrumbar.

Nelly: Parece que todo ha terminado...

Andrea: ¿Sergio? ¿Eres tú?

Sergio: Sí, Andrea. Siento no habértelo dicho antes.

Andrea: No importa, lo cierto es que desde la primera vez que me dijiste que te ibas al Lago Hylia lo sospeché. Además, así te ves más guapo.

Ante este último comentario de Andrea Sergio se sonrojó un poco, lo que provocó que los demás se rieran ligeramente.

Zelda: Oye Nelly, ¿esa chica le está tirando los tejos o me lo parece a mí?

Nelly: No, no te lo está pareciendo. Es que esa chica está enamorada de él.

Zelda: Ah.

Andrea: ¿Qué Tobi, tú piensas lo mismo?

Tobi ladró a Sergio muy contento y éste se agachó para acariciarle. Entonces Andrea sonrió.

Habitante de Kakariko: Ahora que lo pienso, ¿alguien sabe algo de la chica del rancho y su padre?

Todos negaron con la cabeza.

Andrea: Espero que estén bien...

Zelda: ¿Eh?

De repente aparecieron el Rey de Hyrule y Tornado, lo que provocó la alegría de la princesa Zelda. Fue corriendo a abrazarle.

Zelda: ¡Padre! ¡Estás vivo!

Rey de Hyrule: Me alegro mucho de verte hija, llevaba mucho tiempo buscándote.

Mientras, Tornado fue hacia Sergio, pero le miró confundido.

Sergio: No te preocupes Tornado. Soy yo, Sergio.

Tornado miró fijamente a Sergio y le reconoció, por lo que se puso muy contento. Entonces éste le acarició.

Rey de Hyrule: Sergio, quiero darte las gracias por haber salvado a mi hija.

Sergio: No hay de qué.

Zelda (mirando a los guardianes): Y yo os doy las gracias a vosotros por haber salvado a los habitantes de este reino.

Guardianes: De nada, princesa.

Andrea: ¿Entonces ya ha acabado todo?

Cloud: Yo no estaría tan seguro.

Andrea: ¿Qué quieres decir?

Cloud: Creo que Roxas aún sigue vivo. Es más, creo que el derrumbamiento del castillo lo ha provocado él.

Sergio y Nelly: ¿Qué?

De repente se produjo un gran temblor de tierra que sorprendió a todos.

Zelda: ¿Pero qué...?

Andrea: Me parece que he hablado antes de tiempo.

Rey de Hyrule: ¿De dónde ha venido ese terremoto?

Guardiana del Templo Zora: Ha venido de la pradera.

Nelly: Sergio, ¿estás pensando lo mismo que yo?

Sergio: Sí. Vamos hacia allá.

Sergio, Nelly y todos los habitantes de Hyrule fueron a la Pradera de Hyrule. Allí estaba Roxas riéndose.

Continuará...